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Acerca De Nosotros

 

 

Nuestra Teología
Nos inclinamos mucho al fundamentalismo. El Fundamentalismo, es esa parte del protestantismo que se aferra a la interpretación literal de las Escrituras, creyendo que fueron inspiradas divinamente e infalibles. Por consiguiente, hacen énfasis en los “fundamentos de la fe”. Aunque no son pocos los que menosprecian a los Fundamentalistas, la verdad es que el Fundamentalismo ha preservado la integridad de la Palabra de Dios y se ha aferrado a las doctrinas esenciales de la fe ortodoxa en todos los tiempos de la vida de la iglesia.

 

Creemos En Las Doctrinas Fundamentales De La Cristiandad Ortodoxa Evangélica

  • Creemos, en la infalibilidad de las Escrituras, que la Biblia, Antiguo y Nuevo Testamento, 66 Libros en su totalidad, es la Palabra de Dios infalible e inspirada. Creemos que revelan adecuadamente la mente de Dios y su voluntad para con el hombre (Salmos 119:130). Creemos que son la guía infalible y todo suficiente para que el hombre entienda y encuentre el camino de la salvación (Salmos 119:105; 2 Timoteo 3:15), aprenda a adorar a Dios correctamente (Juan 4:22-24), y a vivir en amor en este mundo (Efesios 5:1-2) mostrando una conducta piadosa (Tito 2:11-12).
  • Creemos, en un solo Dios verdadero, infinitamente perfecto, creador de todo lo existente. Nuestro Dios tiene existencia propia y se ha manifestado eternalmente en tres personas divinas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Adoramos un Dios en Trinidad y a la Trinidad en unidad. No podemos confundir en la Trinidad las Personas ni dividir su sustancia. La Triunidad, esencia de la Deidad, es co-eterna en su ser, co-idéntica en naturaleza, co-igual en poder y gloria, y posee los mismos atributos y perfecciones (Deuteronomio 6:4; 1 Corintios 8:6; Mateo 28:19; 2 Corintios 13:14; 1 Pedro 1:2).
  • Creemos, que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, varón y hembra, para tener comunión con El y para gobernar la tierra. Bajo la tentación de Satanás de ser como dioses, nuestros padres originales cayeron de la gracia, trayendo el pecado, la enfermedad y el juicio de Dios de muerte en la tierra. A través de la caída, Satanás y sus huestes demoníacas ganaron acceso a la creación de Dios. La creación ahora experimenta las consecuencias y los efectos del pecado de Adán, y está sujeta al juicio de Dios de muerte y al reino de las tinieblas de Satanás.
  • Creemos, que Dios no abandonó su reinado sobre la tierra y El continúa manteniendo Su providencia. Comenzando con Abraham, El estableció Su pacto de gracia, uniéndose incondicionalmente a Su pueblo Israel prometiendo redimirlos de su esclavitud al pecado y Satanás, y bendiciendo a todas las naciones a través de la simiente de Abraham, la cual es Cristo.
  • Creemos, que Jesucristo es completamente Dios y completamente humano, que fue nacido de una virgen, vivió una vida sin pecado, por medio de su muerte vicaria en la cruz, obtuvo eterna redención y perdón de pecados, fue resucitado por el poder del Espíritu Santo, ascendió de nuevo a la diestra de Dios Padre, y vive para siempre para interceder por nosotros. Después de que ascendió al cielo, derramó su Espíritu Santo en los creyentes de Jerusalén bautizándolos y capacitándolos para llevar a cabo su mandamiento de predicar el Evangelio al mundo entero. Jesucristo sólo es nuestro Sumo Sacerdote (Hebreos 7:27-28) y Abogado (1 Juan 2:1). Los servicios de sacerdotes y mediadores humanos son por tanto innecesarios (1 timoteo 2:5).
  • Creemos, en la depravación del hombre. Es decir, que todas las personas por naturaleza están separadas de Dios a causa del pecado. (Isaías 1:4-6; Génesis 6:5; Salmos 51:5). Que si bien fue originalmente creado a la imagen de Dios, heredó la naturaleza pecaminosa introducida con la caída en el Jardín del Edén (Génesis 1:26-27, 3:1-24; Romanos 3:10-18; 23). Creemos que como pecador sin arrepentimiento está irremediablemente perdido (Lucas 13:3; Romanos 2:5) y que es totalmente inhábil para salvarse haciendo todo el bien que pueda, o por cualquier otro medio (Juan 14:6; Hechos 4:12; Lucas 19:10). Para salvarse el hombre desesperadamente necesita arrepentirse de sus pecados y recibir por fe al Salvador Jesucristo (Hechos 20:21; Juan 1:12). Cuando la persona se arrepiente del pecado y acepta a Jesucristo como su Señor y Salvador personal, confiando en Él para salvación, esa persona es renacida inmediatamente y es sellada por el Espíritu Santo, le son perdonados todos sus pecados, y esa persona se convierte en un hijo de Dios, destinado a pasar una eternidad con el Señor. Esta salvación es un don (regalo) de Dios (Romanos 5:15; 6:23; Tito 3:5) que se obtiene por sólo recibirla de sus manos por la fe (Efesios 2:8-9; 2 Timoteo 1:9), sin tratar de añadir obras meritorias de nuestra parte.
  • Creemos, que todos los que reciben por fe al Señor Jesucristo “nacen” en la familia de Dios por operación milagrosa o regeneradora del Espíritu Santo (Juan 3:3; I Juan 5:1; Gálatas 3:26). El soberano Espíritu de Dios “bautiza” al creyente en “un Cuerpo”, la iglesia (1 Corintios 12:13); lo “sella” desde el momento de la conversión hasta el día de la redención (Efesios 1:13-14); lo “habita” (Romanos 8:9,11); y también lo “llena” en la medida y proporción en que el creyente se rinde al Espíritu de Gracia (Efesios 3:19; 5:18).
  • Creemos en la resurrección corporal de los justos y de los injustos. Creemos en la bienaventuranza eterna de los salvos y en el castigo eterno y consciente de los perdidos (Mateo 25:46; Juan 5:28-29; Apocalipsis 20:5-6,11-15; 1 Corintios 15:51-55; 1 Tesalonicenses 4:13-17).
  • Creemos, en los dones del Espíritu Santo mencionados en las Escrituras, y que son válidos para hoy si se usan dentro de los parámetros escriturales. Como creyentes debemos desear los mejores dones, buscando ejercitarlos en amor con el fin de que pueda ser edificado el cuerpo de Cristo entero. Creemos que el amor es más importante que los dones más espectáculares, y que sin este amor toda práctica de éstos no tiene valor alguno. (1 Corintios, cáp. 12 al 14)
  • Creemos, que el Espíritu Santo ha inspirado a los autores de las Sagradas Escrituras a escribir todo lo que Dios les dio para que escribieran, el mensaje divino para la iglesia sin error de ninguna clase. Recibimos los libros del Antiguo y Nuevo Testamentos como nuestra final, absoluta autoridad, la única norma de fe y práctica.
  • Creemos, en el arrebatamiento pre-tribulacional de la iglesia, y creemos que la segunda venida de Cristo con sus santos para gobernar la tierra será personal, pre-milenial y visible. Este evento es inminente (puede ocurrir en cualquier momento), ya esto llamamos El Arrebatamiento. Este “arrebatamiento” a las nubes tendrá efecto antes de la Gran Tribulación (Apocalipsis 3:10; Romanos 8:1; 2 Tesalonicenses 2:1-10). Esto nos motiva a una vida santa, adoración de corazón, servicio entregado, estudio diligente de la Palabra de Dios, con regularidad, y participación de las ordenanzas del bautismo por inmersión y de la Santa Cena.
  • Creemos, que la adoración de Dios debe ser espiritual. Por lo tanto, permanecemos flexibles y entregados a la dirección del Espíritu Santo para dirigir nuestra alabanza. Creemos que la adoración a Dios debe ser inteligente. Por lo tanto, nuestros servicios se diseñan con gran énfasis en la enseñanza de la Palabra de Dios con el fin de que Él nos instruya y dirija en cómo debe ser nuestra alabanza y adoración. (Juan 4:23-24)

 

 Rechazamos

  • La creencia que tienen algunos cristianos de que los creyentes pueden ser poseídos por demonios. La Biblia dice que “más grande es Él que está en nosotros, que el que
  • está en el mundo”, en consecuencia un creyente no puede ser poseído simultáneamente por el Espíritu Santo y espíritus malignos, los cristianos pueden ser atacados,
    estorbados, aun oprimidos por demonios, pero no poseídos o controlados por ellos.
  • “La confesión positiva” (la creencia del movimiento de fe que Dios puede ser mandado a sanar u obrar milagros en acuerdo con la voluntad del hombre), Estas personas
    enseñan que si una persona confiesa salud y riqueza consistentemente, se le convertirá en una realidad. En cambio, los cristianos que viven en pobreza o enfermedad se
    están conformando con menos de su herencia completa en Cristo. En nuestra Iglesia creemos que muchos creyentes en la Biblia y en la vida cotidiana a menudo son
    afligidos, no porque su confesión sea equivocada, sino que simplemente es porque vivimos en un mundo extranjero, en constante decadencia a causa del pecado. Creemos que
    la doctrina de la salud y prosperidad tal y como la enseñan estos maestros, es una distorsión de las Escrituras y que frecuentemente es usada para trasquilar al rebaño
    de Dios. No creemos que Dios puede ser mandado por el hombre para sanar o proveer, (El todavía es Soberano) pero que debemos someternos siempre a Su perfecta voluntad
    aún en la aflicción y enfermedad.
  • La profecía humana que sobrepasa a las Escrituras. Aquellas revelaciones “nuevas” que van más allá de la fe una vez dada a los santos. En nuestra Iglesia, creemos que
    la Biblia es la autoridad final y la completa Palabra de Dios para su Iglesia hoy, y que ninguna profecía o enseñanza puede en ningún momento suplantar lo que ya está
    escrito.
  • Las nuevas modalidades que no se ajustan al buen orden que debe imperar en los cultos. Como manifestaciones extrañas donde se observan ruidos de animales, y todo
    aquello que haga parecer al hombre un ser irracional e incoherente, dejando de lado que, éste ha sido creado a imagen y semejanza de Dios.